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PARA VISITAR LOS MILLARES |
En la actualidad Los Millares se encuentran dentro de la Red andaluza de yacimientos arqueológicos, lo que ha permitido acondicionar la antigua venta como centro provisional de recpción de visitas, hasta tanto la Dirección Genral de Patrimonio de la Junta de Andalucía realiza las gestiones pertinentes para que se ubique en las proximidades de la zona interpretativa un verdadero centro de recepción de visitantes en sintonía con la singularidad e importancia de este yacimiento arqueológico.
La visita estandar a Millares comienza en el interior de la venta observando una gran maqueta, que representa fielmente a escala todos los restos arqueológicos excavados hasta la fecha: los diferentes fortines, el centenar de tumbas que conforman la necrópolis, así como las sucesivas líneas de muaralla que defienden la ciudad y algunos de los hitos más significativos de su interior como la puerta monumental, el taller metalúrgico, el canal o la cisterna de abastecimiento de agua.Una fotografía mural idealizada del poblado, permite comprender un poco mejor la compleja trama urbana de Los Millares, aún pendiente de excavación.
También mediante otra maqueta que presenta el corte transversal de una tumba colectiva tipo tholo y la reproducción de varias vasijas de cerámica correspondientes a diferentes ajuares funerarios, nos acercamos al fascinante mundo de los muertos.
Completan la información una decena de paneles que nos aportan infinidad de datos referidos a la historia de la investigación del yacimiento, la descripción del poblado o de los fortines, la visualización virtual de como debió ser el entorno natural de la época así como la forma de subsistencia de “los millarenses”, la secuencia cronológica del poblado en sus mas de mil años de existencia, la representación simbólica a través de la cerámica, el culto a los muertos y la ubicación de la Cultura de Los Millares en el sureste europeo entre el IVº y el IIIº milenio antes de nuestra era.
La proyección de un interesante audiovisual realizado por el equipo encargado de la investigación del fortín nº 1, nos permite descubrir a través de unas magníficas animaciones virtuales como era la vida cotidiana de los moradores de estos espacios defensivos y de control del territorio.
A continuación se inicia la visita propiamente dicha, desplazándose hacia el interior del yacimiento donde se puede realizar el siguiente itinerario:
Aquí podemos observar diferentes intervenciones arqueológicas de conservación, como son la tumba cubierta por un túmulo reforzado por anillos de piedra y sellado con losas de pizarra, o el interior de las otras dos en las que se aprecia el corredor con restos de losas de pizarra oradadas y las cámara circular con zócalo. También en este lugar, se puede comprender mejor el concepto de enterramientos colectivos por clanes y linajes o el agrupamiento de tumbas de diferentes categorías. Por último, la referencia a los hallazgos de ajuares funerarios en el interior de la tumbas (cerámica simbólica decorada, ídolos, objetos exhóticos, abolorios y demás adornos, armas , utensilios domésticos y herramientas, etc.) , nos permitirá comprender mejor muchos aspectos de la vida cotidiana de sus moradores.
Abandonando el camino, y siguiendo por el exterior el contorno de la muralla, llegamos hasta el extemo más septeptrional junto al precipicio del río Andarax, lo que nos permite comprobar la magníficas condiciones naturales defensivas de este lugar y comprender las razones por las que “los millarenses” eligieron esta meseta para ubicar su ciudad (con una perfecta visualización del mar y de todo el entorno delimitado por los diferentes fortines).Además se puede observar el corte de la excavación que ha servido para elaborar la zona interpretativa que luego se visitará, en el que se aprecia la forma constructiva del lienzo de muaralla y de los torreones intercalados, así como las cabañaa anexas con su trama urbana de espacios comunes.
Se continua el recorrido por el interior en paralelo al lienzo de muralla, deteniéndose junto a la tumba reconstruida, lo que nos permite visualizar claramente como los sucesivos aumentos de la población que experimentaron Los Millares, dieron lugar a que se invadiera parte de la necrópolis y quedaran dentro del recinto amurallado algunas tumbas como ésta. También se pueden observar en esta parada, parte de los restos de la conducción que llevaba el agua hacia el interior de la ciudad, así como lo algunos de los cortes de excavación que atestiguan la presencia de la 2ª muralla.
Después de atravesar la muralla 2ª se inicia el recoorido en el grupo de cabañas de la derecha, que nos permiten apreciar sus dimensiones, su estructura constructiva y alguna dependencia anexa como esa especie de horno que atestiguan los restos que hay entre ambas. Esta parada nos permite también comprender cual debió ser la trama urbana de la ciudad de Los Millares, que ocupa unas 6 hectáreas de terreno y de la que solo se ha esxcavado una parte mínima. Desplazándonos un poco más hacia el noreste aprecen los restos del taller metalúrgico, uno de los edificios más singulares de esta ciudad, y un poco más adelante la muralla nº 3.
En esta parada lo más singular es la presencia de los restos de un gran edificio rectangular, que es uno de los enigmas que más quebraderos de cabeza está dando a los investigadores del poblado, ya que aún no tinenen claro si se trata de un gran edifiicio de uso colectivo para almacenaje de excedentes agrícolas, de un lugrar de reunión de los “notables” de la ciudad, o de un espacio destinado a cualquier otro uso.
También se aprecia el hueco de lo que en su día debió ser la gran cisterna en la que se almacenaba el agua para el uso del poblado, así como algunos cortes de excavación realizados en el perímetro de la ciudadela y que atestiguan en algunos casos hasta siete niveles de ocupación distintos; lo que vendría a confirmar que estamos ante la presencia de las primeras construcciones con las que inició su andadura esta ciudad, así como de los restos delas últimas viviendas que se construyeron cuando mil años más tarde la población decreció y se replegó de n uevo en este lugar.
Se inicia el regreso hacia el exterior de la ciudad, pasando en primer lugar por la cabaña que hay situada en el sector norte del tercer recinto, en la que se puede apreciar la presencia de un silo de almacenaje de grano excavado en el suelo de la misma. También mientras se realiza este recorrido se pueden identificar en las colinas circundantes algunos de los fortines que completaban la defensa de la ciuda. Con solo realizar un pequeño giro visual de derecha a izquierda podremos ver los números: 1, 2 ,3, 4 ,7 , 5 y el 6.
A continuación nos dirigimos hacia la parte central de la primera muralla para salir de la ciudad por la puerta monumental, en la que podemos distinguir: las dos grandes losas de piedra hincadas que delimitan dicha puerta, el pasillo que nos lleva hasta las barbacanas laterales que defienden la entrada mediante aspilleras desde las que disparar las flechas, y por último al foso que protege todo el complejo.Los dos cajones que encontramos en el centro del pasillo, son los testigos que protegen los posibles restos arqueológicos de esta zona tan transitada por los “millarenses” durante cerca de mil años, y que han sido preservados para utilizarlos en posteriores estudios.
También se puede observar en esta zona la delimitación de los cortes de excavación (pasillos testigos), así como los trozos de mármol o la malla que utilizan los arqueólogos para delimitar los que son restos originales de muralla, viveindas y tumbas, de los que han sido restaurados para mejorar la interpretación de lo hallado en la excavación.Por último, en este lugar en el que se tiene una amplia visión del recinto amurallado, también se pueden mejor los fabulosos datos numéricos referidos a esta muralla: 400 metros de longitud,(la más larga de Europa de su época), 2 metros de espesor medio, de 4 a 4,5 metros de altura (2,5 de pidra y el resto de mampostería), 17 torreones intercalados, construida hacia el 3000 antes de nuestra era, cuando se produce la máxima expansión de la ciudad.
Una vez en el exterior de la ciudad, nos dirigimos hacia la izquierda siguiendo la muralla, lo que nos permite observar el sistema constructivo de la misma a base de hiladas de piedras reforzadas por su cara interna con rellenos de tierra y cascotes que le dan la necesaria consistencia. A continuación, desde un promontorio cercano podemos observar la segunda puerta del poblado, (seguramente utilizada para el acceso del ganado); y cuya barbacana de entrada está reforzada por muros que desvían las aguas de las posibles riadas del barranco cercano, de manera que se reduzcan considerablemebte los daños que puedan producir éstas en el interior del poblado.
Igualmente, desde este lugar se puede apreciar claramente como el flanco sureste de la meseta en la que está enclavado el poblado, está protegido de forma natural por la rambla de Huéchar, que además proporcionaba el agua utilizaba para el consumo de la población de Los Millares.
Dirigiéndonos por el camino hacia la venta, nos desviamos a la derecha unos 50 metros antes de salir de la valla y tras un breve recorrido llegamos a la zona interpretativa, recientemente realizada con total rigor científico ya que ha sido proyectada y supervisada por el propio director de las excavaciones, y que constituye una instalación de enorme importancia didáctica , al facilitar considerablemente la comprensión del yacimiento arqueológico.
Dicha zona interpretativa, reproduce un trozo del lienzo de la primera muralla de Los Millares a escala natural, que alberga en su interior dos cabañas, dos torreones y un taller metalúrgico, que son utilizados para ambientar algunos de los usos domésticos que debieron tener estos espacios para los “millarenses”: Para ello se reproducen diferentes utensilios y enseres como: herramientas, objetos de cerámica, telares, milinos de mano, taller de fabricación de armas de silex y de metal, etc.). mientras, en el exterior de la muralla también se reproducen los túmulos de dos tumbas, una de las cuales alberga la recreación de un ajuar funerario completo.
Desandando el camino. volvemos hacia la zona de recepción de visitantes en la Venta, donde se puede hacer uso de la zona de refrigerio y sevicios, así como de la tienda de recuerdos y del punto de información, desde el que se nos pueden ofertar otras rutas alternativas por el entorno del yacimiento, como son: el recorrido desde el fortín 1 hasta el 4, la visita a los fortines 5 y 6, o el recorrido por las tumbas megalíticas de la loma de Huéchar. También podemos conocer otras ofertas culturales relacionadas con el yacimiento, como puden ser las jornadas de ambientación, las de reproducción cerámica o los espectáculos de luz y sonido que se programan periodicamente en la zona interpretativa.

También el visitante puede conocer a través de estas chicas las posibilidades turísticas de la comarca , entre las que destacan los recorridos por pequeños y típicos pueblos blancos como Santa Fé , Gádor , Terque , Alboloduy ; pueblos alpujarreños como Instinción , Rágol , Ohanes y otros muchos situados en el curso del río Andarax y a los pies de las estribaciones de la Sierra de Gádor o Sierra Nevada y que mantinen casi intactos su fisonomía y sus costumbres en medio de un bello paisaje de enormes contrastes .
| Para acceder al yacimiento hay que tomar la carretera A-348 de Almería a Alhama , desviarse a la derecha en el Km. 141 en dirección Santa Fé. Se continua por la N-324 dejando el cruce que lleva al pueblo y transcurridos 500 metros se encuentra el indicador de Los Millares . Estamos por fin en La Venta , el centro de recepción de visitantes , y en su interior comienza la visita al yacimiento arqueológico. |
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HORARIO ABIERTO AL PÚBLICO ( Información renovada Enero 2009) |
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